En ese rincón
sólo oscuridad,
solo polvo oculto,
sombras.
Intento olvidarlo
pero el sosiego lo resalta,
la sabia del peyote
abre mis pupilas
y veo su profundidad.
Me convierto en un jaguar
hambriento de comer fantasmas,
hacerlos sangrar,
pero mis contornos se desdibujan.
Rayos intensos fluyen por mis venas
pero mi oscura piel no permite que su brillo salga.
Tanto fuego se extingue en medio del humo y la falta de oxigeno.
Entre más grandes son los cuernos del alce
es más fácil que se atore entre los árboles
al intentar huir de su depredador.
¿Se nota que ya tengo GIMP?
Hace 11 horas

